Paso otra noche
en vela,
entre velas y
lapiceros,
entre folios y
bolígrafos,
entre esbozoz y
tristes párrafos.
Un cenicero a
punto de desbordarse,
un cigarro que no
para de consumirse,
un sucio palpitar
que apenas puede oirse.
Una idea
vergonzosa que se debate entre,
verso o prosa.
Un reloj que no
se detiene ante nadie ni ante nada,
un momento de
libertad a cada calada, a cada frase
nacida de la nada.
Una ventana
cerrada, una persiana celosamente bajada.
Una noche, frustracion, otra alegria, a veces rabia, a veces melancolia.
A solas con
soledad, charlando en silencio,
descubro una y
otra verdad, hoy descubrí que nunca supe amar,
y por ello me
desprecio.
camino por el
borde de una taza de té, entre el aroma de un café,
mientras me pregunto
si valió la pena,
otra noche en
vela.

No hay comentarios:
Publicar un comentario