En la supuesta calidez de estas cuatro paredes, vuelvo
a sentir el frío peso de la soledad.Otra camiseta, otra manta, otro recuerdo
doloroso, pues mi cuerpo solo reclama ese cálido abrazo que solo tú sabes darme.
La luna sonríe al comprobar que su embrujo
sobre mí es mas que efectivo. Pero hoy se equivoca. No duermo, cierto, pero no
por ella si no por la falta de caricias de mi musa.
Se muy bien que mañana te encontrarás de nuevo
entre mis brazos, pero mañana esta lejos y no puedo esperar tanto a que tus
labios le cuenten a los mios..... lo que se necesitan.

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